Carta abierta a Daniel Zamudio

por Felipe Mercado http://bit.ly/fACZmN

Daniel,

he sido testigo anónimo de la tragedia en la cual tu vida se vio involucrada durante estas semanas. Por algún motivo, y creo ser la voz de muchos en esto, cada día que pasaba tras la violencia de esa noche, mis pensamientos se fueron involucrando mas allá de la frialdad con que los medios exponían tu historia. “Joven homosexual atacado por neonazis”, fue una de las primeras cosas que leí. Recuerdo haber estado sentado en el living de mi casa cuando logré ver la noticia completa y se hablaba de huesos rotos y esvásticas. Más tarde, encontraron a tus agresores y publicaron sus fotos por toda la red. Y debo reconocer Daniel, que reaccioné con odio. No podía entender como existían personas capaces de  violentar tanto a otro, creyéndose jueces y dictando sobre ti un punto final. Arrancándote literalmente de la noche a la mañana de todo aquel que te ama. Me frustré, sentí cosas horribles por el país que habito y por la cultura que tenemos. Por la violencia. Por esta cultura indolente, egoísta y superficial.

Pero mis emociones no tardaron en cambiar. Se organizó una velatón frente a la Posta Central, y sin pensarlo mucho me dirigí a verte. Debo confesarte que no soy una persona que se involucre mucho, ocasionalmente espero que los demás lo hagan por mí. Pero ese día, sentí que debía hacerlo. Esa noche Daniel, vi a tu madre, acercarse a las velas que había encendido la gente en tu nombre. Casualmente quedé muy cerca de ella, rodeada de luces y periodistas que la acechaban.  ¿Y, sabes algo? Su rostro era tranquilo. Todo a su alrededor era caótico, pero sus ojos estaban en paz. De sus labios nació un ‘gracias por todo’ alegre y entusiasta, y los aplausos alrededor no tardaron en oírse. La aplaudí, Daniel, tanto como pude la aplaudí. Se puso de rodillas, encendió una vela y volvió a entrar, tan apacible como había llegado. Fue sin duda una de las cosas más bellas que he visto en este último tiempo. Un momento materno en cámara lenta, una despedida agridulce y serena. La belleza hiriente de verte partir sin haberlo pedido. Esa noche, ese simple acto reveló lo que fui a buscar ese día.

Hoy, no voy a culpar a la Iglesia ni a los sectores más conservadores. Hoy quiero reconocer mi culpa. No voy a inculpar ni a la política ni a los ilusos que se dejan influir por ideologías obsoletas, inhumanas y terribles que promueven el odio. Ni a la sociedad ni a la cultura. No voy  a culpar a esos padres que, al ver a sus hijos reírse del compañerito diferente, prefieren callar y no decir nada. Hoy, quiero reconocer todas aquellas veces que YO callé quien soy. Todas esas veces que reaccioné con vergüenza de lo que soy. Todas esas veces que mentí, que engañé, que dejé que se burlaran de mí.

Por todas esas cosas y muchas más, Daniel te pido perdón. Porque la sociedad no la construyen todos esos políticos corruptos que nos dirigen. La construimos todos. Si hoy ya no estás con nosotros, es porque todos contribuimos a que así fuera. Como decía uno de los carteles dispuestos en la reja de la Posta Central, ‘perdónanos por esta sociedad asesina’.

Hoy, me comprometo a no esperar que otros den un paso por mí. Prometo no resentirme y actuar con odio. De que me sirve maldecir a tus agresores y esperar de brazos cruzados a que las cosas cambien. Me comprometo a no enajenarme de la sociedad, sino volver a ella y educar a los que me rodean. A derrumbar mitos, a construir un cambio y a no olvidar tu nombre. Detrás de cada hombre que se burla, detrás de cada mujer que no entiende, detrás de cada cara de extrañeza y rechazo, simplemente existen prejuicios, falta de educación y  poca cercanía. Es que no sabemos quiénes somos. Es que no queremos entendernos. Es que tenemos miedo. Y yo quiero  que eso cambie.

Desde hace unos días estabas en un barco navegando entre la vida y lo que hay mas allá de ella. Tu energía por quedarte mantuvo a la opinión pública pendiente de ti. Pero hace unas horas, tu barco finalmente ha zarpado. Espero que entiendas que tu nombre, HOY,  nos ha cambiado como nación y que tu violento desenlace, para muchos como yo, ha contribuido positivamente en nuestras vidas.

Buen viaje Daniel Zamudio.



Soledad forzada

Desde chica que fui la niña solitaria con ideas raras e inteligente ,en el curso que yo estaba había un grupito el cual siempre me molestaban me hacían llorar y me amenazaban que si yo no les hacia las tareas iban a decirle mentiras sobre mi a la profesora, mi mamá notaba que no me gustaba ir al colegio, entonces decidió cambiarme, yo era más grande y tenia la experiencia de esas burlas, lo cual en el nuevo colegio yo era muy agresiva y aún lo soy, pasaron los años y en mi curso habían quienes me tenían “miedo” pero yo ya no era como antes aun tenia lo de agresiva pero me controlaba.

Una mina que me tenia mala hizo correr el rumor de que a mi me gustaban las niñas, era verdad y no tenia que darme vergüenza pero no me gustaba que mi curso me dijera lesbiana ya que era un rumor, lo cual me llevo a pegarle a la mina esa.

Un día después de llegar a casa me conecte, había una niña que me pidió el msn, yo se lo di… y con el tiempo esa niña me gusto, me pidió que saliéramos, yo sin pensar le dije “Síiii” era lo más feliz para mi, pero ella se enojo conmigo, mi corazón se hizo mierda, llegaba al colegio sin ánimos, ellos seguían molestándome, le conté a una niña del curso lo que me había pasado, ella se alejo de mi… llegue como siempre a mi casa y quise matarme, el dolor que yo sentía era mucho ya que no solo estaba mal por esa niña también lo estaba por todo lo que me había ocurrido en la infancia, cuando estaba a punto de dar el fin… suena mi celular, me pidió perdón ya que ella andaba rara por motivos x ,volvimos a ser amigas, pero no era lo mismo, yo la veía con otros ojos y ella como amiga, le confesé todo, me pidió disculpas, que le gustaba otra, mis ojos altiro se pusieron a llorar, deje de ir al colegio, pero cuando volví hice a todos lo weones felices y les dije “SÍ SOY LESBIANA,¿CONTENTOS?” en ese momento volví a la soledad nadie me hablaba, como que les daba ¿miedo?…

Ahora yo vivo una depresión, la mujer que quiero no le importa y mis padres no quieren aceptarlo.

Nación Chile B

n.chileb@gmail.com

Yo y el sexo

Cuando pequeña sentía confusiones múltiples entre esas no sabia mi sexo si era hombre o mujer, ahora algo de ese trauma a quedado y por muchos años desee tener siliconas en mis pechos un cuerpo como lo que tienen las modelos, pero el camino me ha enseñado que esas cosas poco importan al momento de tener sexo.

Recién con 21 años encontré alguien que me satisface mis fantasías sexuales, no importa como sea mi cuerpo, no importan mis medidas anatómicas, lo importante siempre es la actitud al tener sexo, en resumen tuve 3 hombres anteriores al actual, con el primero el sexo fue estupendo, me sentía satisfecha solo con que me tocaran era capaz de excitarme, mi segundo novio igual lograba mojarme pero con dificultad, y ahora el penúltimo no lograba mojarme a menos de que hiciera malabares siempre me pregunte porque pasaba esto. 
Y soltera nuevamente tire con algunos chicos.

Un día llegando de una fiesta me quede en la casa del que hasta ahí era mi amigo y ahora es mi andante, me acosté en su cama el llego a mi lado y comenzó a besarme pero de una manera muy bruta, me mordía, me rasguñaba, a los 10 segundos ya estaba subiéndome la polera, yo le pedía que no lo hiciera, gritaba NOOO pero en el fondo era lo que quería, el me toco la vagina y me dijo “Tu cuerpo dice otra cosa” , hace años no me mojaba así era una vergüenza aceptar que me gustaba, el me jalo del pelo me trato como nunca lo habían hecho, ahora me doy cuenta me gusta que me dominen soy casi masoquista en el sexo, pero solo esto a conseguido que vuelva a excitarme como cuando tenia 15. 

El me trata como su esclava solo así soy feliz, creo que mucha gente siente esto pero esta presa entre la normalidad, la vergüenza y también de sus propios cuerpos, ahora en la actualidad mi andante me hace cosas impensadas que solo saldrían en las porno bizarras, como amarrarme, disfrazarme, pisarme, pasearme como una perra, el sexo anal es lo mas suave que llegamos a hacer en fin es lo que elegí y creo que es muy difícil volver atrás cuando uno toma un camino tan sádico porque siempre vas a querer mas.

Nación Chile B
n.chileb@gmail.com

Esos Giros (2º parte)

Me comenzó a gustar mi compañero, yo le gustaba a él, todo el colegio lo sabía, pero quise esperar varios meses de haber terminado, para que no hubiese problemas. Al final, ese ex-pololo siguió ofendiéndome, y de hecho aún habla mal de mí a mis espaldas, lo descubrí varias veces, pero tuve que aprender a que me resbalara.

Comencé a pololear con mi compañero en noviembre del año pasado, y sentí algo completamente distinto. Estuvimos casi 6 meses juntos, y aunque yo no quería, me enamoré, porque simplemente me encantaba como era conmigo. Era algo frío, pero yo lo justificaba con que así había sido siempre, y además era primera vez que el pololeaba.

Un día, de la nada se distanció. Y me dice que quería tomarse un tiempo, que no estaba seguro de lo que sentía. Me quería morir; yo me había enamorado de él y no quería perderlo. Pero el asunto es que volvimos, y me dijo que había sido una simple confusión, y que ahora sentía lo mismo que siempre: que me amaba.
A la semana, un día estuvo súper enojón, al otro distante, y al día siguiente no me hablaba. Le pedí explicaciones, y ni el sabía que le pasaba. Después de muchos días hablando, llorando, intentando ambos comprender las cosas, decidimos que lo mejor para los dos era terminar, ya que el no era estable emocionalmente y yo no merecía sufrir todo eso.

Una de mis mejores amigas, que la conocía de hace 5 años, me acompañó en todo momento. A las 2 semanas, se le acercó a mi nuevo ex.
Todo el colegio comenzó a rumorear que se joteaban, que se gustaban, y si me habrían cagado o no. Mi “amiga” nunca más me habló, y no porque no quisiera, sino porque estaba todo el día atrás de mi ex.
Ella se enojó conmigo porque le dije que sentía que me había traicionado, y hasta el día de hoy, 3 meses después de todo esto, ella sigue creyendo que yo soy la culpable (y aún no sé… culpable de qué?..). Ella comenzó a inventar cosas de que él se la joteaba, para hacerme sentir mal… pero eso ya es otra cosa…

El punto es que sufrí los maltratos sicológicos de mi primer ex-pololo, perdí al hombre de quien, después de 3 meses, sigo enamorada, y perdí a una de mis mejores amigas.
Pero aprendí que hay que ser fuertes. Por eso, sé que mi historia es absolutamente normal… Pero quien haya vivido algo como yo, o se quiera poner en mi lugar, creo que me entenderá. Y por eso mismo quiero demostrar que no todos los que pasamos penas sufrimos por el resto de la vida. Pese a que sigo pasando penas, lloro porque extraño a mi ex-mejor amiga, lloro porque extraño al hombre que aún amo, y todo lo que he pasado… Intento mantenerme firme.


Nación Chile B
n.chileb@gmail.com

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Isla Riesco está amenazada por 5 Mega Proyectos de explotación del carbón a cielo abierto: el primero, “Mina Invierno”, ha sido APROBADO por el Servicio de Evaluación Ambiental de Magallanes (SEA Magallanes). Estas iniciativas basadas en la minería a cielo abierto, sistema altamente controversial y rechazado por numerosos países y científicos en todo el mundo por sus enormes impactos medio ambientales, auguran un tremendo daño ambiental y el cambio definitivo del paraíso patagónico de Isla Riesco. HOY todavía tenemos esperanzas ya que un Comité de Ministros de Chile, deberá resolver definitivamente la aprobación de la primera Mina en Isla Riesco, sellando así su futuro.